2008 , Jul. . 16 . Publicado por Pablo a las 11:55 pm
Encuentro el uso de la palabra “equidad” injusta.
Según esa idea, cualquiera puede tener mis mismos derechos, privilegios o igualdades. En otras palabras, desde una bajada de “igualdad”, cualquiera ES como yo.
Que montón de basura.
Amén de aquellas personas que cuestionan con justa causa ese “razonamiento” — como lo son las personas aptas e inteligentes —, me parece tonta la idea de que cualquier individuo es (obligatoriamente, por definición y por defecto) igual a otro.
El ejemplo que más me molesta es aquella equidad que se hace entre una persona inteligente de otra tonta.
Es claro que no son iguales. No pueden ser iguales y está muy mal que se los trate con las misma gentileza.
Esto no es otra cosa más que llevar al mismo valor la inteligencia de la torpeza por el simple hecho de que ambas personas son seres humanos y por ende deben gozar de los mismos derechos y privilegios.
No muchachos, esto no puede seguir así. Es hora de que cambiemos, que subamos un escalón.
Hay ciertas libertades en las cuales hay que pagar. Y el precio es la sabiduria.
Desde ya no creo que acribillar a los tontos sea una solución.
Sin contar a los necios, la falta de inteligencia de mucha gente es — en primera instancia — una falla de la sociedad.
Pero no premiar adecuadamente a aquellos que trabajaron para sobresalir, que aceptaron que lo intelectual es mejor por el simple hecho de que “Saber nos hace mejores”… eso es una injusticia y una gilada.
Van casi 10 años de que pasamos el Siglo XX y no puede ser que siga siendo lo mismo un burro que un gran profesor…
2008 , Jun. . 22 . Publicado por Pablo a las 03:44 pm
Debo hacer una confesión. No me gustan los animales que me ofrecen los zoológicos de mi ciudad o los que me enseñan en The Animal Planet.
Los encuentro a todos elementales y sin gracia.
Supongo que eso explica mi favoritismo por seres mitológicos.
Y más allá de los que muchos puedan creer, esta preferencia de mi parte no proviene de un lugar poético, sino de un lugar de hastío.
La mayoría de los animales reales son aburridos. Cosa que no sucede con aquellas criaturas que el hombre deseó imaginar.
El deseo y la imaginación siempre son más ricos.
Bien, dejando de lado mi opinión. Paso a comentar sobre aquellas criaturas que elegí para esta ocasión. Continuar leyendo - Un poco de zoología fantástica »
2008 , Jun. . 18 . Publicado por Pablo a las 06:01 pm
1921 - 2008
2008 , Jun. . 16 . Publicado por Pablo a las 09:58 pm
El ego no siempre me lleva por los sinuosos caminos de la vanidad, sino que a veces me hace transitar rumbos de diversa autosuperación.
Someto a todos mis trabajos y proyectos a diversas pruebas de dificultad creciente. Si sobreviven, entonces saldrán a la luz pública para que la masa se encargue de glorificarlos o repudiarlos.
No es algo nuevo. Siempre lo sostuve, soy mi peor crítico.
Analizo todo mi accionar de la manera más rigurosa. Las fallas no están permitidas.
Ya sea por gloria o por repudio, siento que mi trabajo cumplió con su destino. El cual era ganarme.
Aquellos que creen en que el esfuerzo es más importante que el resultado, pensarán en esto como un defecto más que en una virtud. No los culpo, suelo permitirle fallas a los demás.
2008 , May. . 21 . Publicado por Pablo a las 08:31 pm
En la versión impresa de esta nota se hace una humilde mención de mis trabajos digitales…

2008 , Abr. . 19 . Publicado por Pablo a las 03:34 pm
He de confesar que tuve un sueño espeluznante.
Estaba solo y me encontraba siendo atacado por serpientes, escorpiones y otros animales poco nobles.
Como es común en este tipo de sueños, la sensación que se respiraba era la desesperación y las ganas de huir.
Sentía que la unica salvación era traspasar una puerta que estaba mi izquierda.
Una puerta que me alejaba de todo y me conducía al olvido. Eso no me gustó.
Un detalle menor que debo destacar, en la alfombra de bienvenida se podía leer una inscripción macabra: “Lasciate ogni speranza voi ch’entrate“.
Supongo que el Dante quiso sumar tormentos a mi sueño.
Me entregué a mi suerte con esos animales y rogué despertar pronto.
No hay nada peor que ser olvidado.
2008 , Abr. . 9 . Publicado por Pablo a las 12:02 am
En el barrio de Avellaneda, siendo más específico sobre la Avenida Manuel Belgrano, existe una modesta plaza por sobre la cual se eleva una torre de considerable altura. Alli mismo habita un espíritu quejoso.
A diferencia de los fantasmas comunes, un espíritu no siempre es el eco de un lamento en vida, sino — cómo lo es en este caso — también el lamento de un ideal olvidado.
Se dice que en algunas noches de otoño, en el revoloteo de las hojas, se puede oir el lloriqueo de un ente espectral.
Aquellos poetas que aún creen en apariciones juran conocer el significado de esas penas. Incluso muchos de ellos, en su hábito literario, escribieron humildes versos en su honor.
En las paredes de la torre aún pueden leerse algunos:
“Barrilete querido, de mis esperanzas pendientes…
Al vuelo de tus pétalos de colores, encuentro aferradas mis ilusiones” G.S.
“Una lágrima en el suelo esconde el valle del tiempo.
Allí están secuestradas nuestras risas perdidas y nuestros juegos olvidados” S.M
El cuidador del carrusel afirma que este espíritu a veces toma la forma de una niña tímida y triste. La pequeña tiende a sollozar cuando alguien le pregunta qué le sucede.
Los abuelos que juegan a las bochas relatan a sus nietos infinidad de cuentos sobre las apariciones del espíritu. Muchos de ellos cuentan estas historias para que los niños sufran de pánico en la oscuridad de sus cuartos. Otros, en cambio, lo hacen para preservar intacta la imaginación de los mas jóvenes.
En la torre de la plaza Avellaneda, habita un espíritu triste que llora en soledad. Un ente apenado por los juegos que ya no se juegan y las risas que ya no inundan el arenero de carcajadas.
Es un espíritu que extraña las vueltas de la calesita y el sano vértigo del sube y baja.
Es el recuerdo olvidado del tiempo fugitivo… o tan sólo el llanto perdido del momento en que la modernidad decidió abolir la niñez.
2008 , Mar. . 31 . Publicado por Pablo a las 12:10 am
Lo dicho. He cambiado el diseño.
Espero que les resulte más cómodo.
2008 , Mar. . 24 . Publicado por Pablo a las 06:17 pm
- I -
El Artista divisó a lo lejos los muros de una ciudad amurallada y se dispuso a ir a la ciudad.
Allí, un grupo de lugareños extrañamente conocidos lo invitaron a recorrer las calles. Y el Artista caminó.
Una vez perdido, un coro de musas molestas se le acercaron para guiarlo rumbo a regiones oscuras. Un lugar donde el tiempo se confunde y los ayeres toman el lugar del ahora.
Andando por calles de olvido, ciertos fantasmas con voces amistosas me ofrecen su compañía. – Pensó – Sin desearlo me someto a sus vulgaridades con gestos de cínico arrepentido.
- II - El coro comienza a cantar
Va el caminante con pasos en falso…
falsos de honestidad, falsos de rigor…
falsos en el hoy que lo lleva al pasado.
El camino se justifica por los caminantes que lo transitan…
Piense en las calles o en sus esquinas.
No se detenga al ver caras conocidas…
- III -
El Artista caminó y salió de la ciudad.
Siguiendo en su andar, vio a lo lejos los muros de otra ciudad amurallada y se dispuso a ir a la ciudad.
Allí, un grupo de vecinos desagradablemente amables, lo invitaron a recorrer las calles. Y el Artista caminó.
- IV - El canto final del coro
Recuerde al Caronte de sus historias pasadas…
Recuerde al poeta maldito envenenado de ego…
No se olvide nunca de la copa divina
y beba de ella su licor de Agonía…
Visite de nuevo su prado hipotecado…
Aquel de manzanas podridas y mediocres perdonados…
Reviva su odio a falsos burgueses…
Pues no hay nada más pasional que los años perdidos y marchitos.
Camine caminante, camine.
Sienta de nuevo… apasiónese de nuevo.
Pues, sin pasión… usted estaría muerto.
- V -
El Artista se perdió entre el ayer y el hoy. Se mezcló con sus sombras y se hizo uno con el olvido.
Es allí donde radica la muerte, mientras que ángeles y demonios danzan con la música del pasado.
Allí. En esa ciudad amurallada de recuerdos sin dueños.
Era de noche y estaba olvidado, mi mente y mis recuerdos: mi única compañía… a grito desesperado alcé mi pluma, para que su tinta desangrara mis crónicas absurdas.
2008 , Mar. . 11 . Publicado por Pablo a las 08:22 pm
Ellas: ¡Sr. Pablo! ¡Sr. Pablo!
Yo: Si?
Ellas: Tenemos una pregunta. Si la condición humana es trágica y la tragedia una motivación recurrente para el Artista. ¿Qué sucede con aquellas personas que no sienten la necesidad del ejercicio artístico?
Yo: Es simple. Cometen crímenes.